
Llegamos a las Cuevas de Castelcivita una mañana calurosa y, tras unos pocos pasos dentro de la montaña, nos encontramos en otro clima y en otro tiempo. Aquí, bajo los Alburni, la roca ha adoptado formas que parecen castillos, pagodas e incluso hortalizas. Te contamos qué ver y cómo organizar la visita.
Dónde se encuentran
Las cuevas se abren en el término municipal de Castelcivita, en la orilla derecha del río Calore, a poca distancia de Ponte Paestum, al pie de las laderas suroccidentales de los montes Alburni. Estamos a las puertas del Parque Nacional del Cilento, Vallo di Diano y Alburni, en una zona donde el agua ha excavado la caliza durante miles de años.
El complejo se extiende a lo largo de unos 4.800 metros y es uno de los sistemas kársticos más extensos del sur de Italia. Una parte de estas galerías se ha acondicionado para la visita turística, mientras que el resto está reservado a los espeleólogos. Con el tiempo, las cuevas también se han llamado Cuevas de Espartaco o Cuevas del Diablo.
Un descubrimiento dramático
La historia de las exploraciones modernas empieza con un episodio que nos impactó mucho. El 7 de febrero de 1889 dos hermanos, Giovanni y Francesco Ferrara, de 14 y 16 años, entraron en la cueva y, tras unos 300 metros, quedaron atrapados durante seis días en una zona llena de guano y de dióxido de carbono. Giovanni fue rescatado con vida; Francesco murió durante el traslado.
En los años veinte y treinta del siglo XX los espeleólogos levantaron planos sistemáticos de las galerías. Junto a la historia también está la leyenda: se cuenta que Espartaco, tras su derrota frente a los romanos, se escondió precisamente aquí. No hay pruebas, pero el nombre se ha quedado.
Los neandertales en la entrada
Las cuevas no son solo un fenómeno geológico. En la entrada, los arqueólogos encontraron huellas del hombre de Neandertal, con herramientas de piedra y restos de animales que indican una presencia de hace unos 40.000 años. Las excavaciones, dirigidas por Paolo Gambassini entre 1975 y 1988, se reanudaron en 2016. Pensar que aquí, donde hoy empieza la visita, vivían grupos de cazadores prehistóricos nos hizo mirar esa entrada con otros ojos.
Las salas que te recomendamos ver con calma
El recorrido turístico dura aproximadamente una hora y es apto también para niños. Se camina por pasarelas entre galerías, pasos estrechos y grandes salas. Estas son las etapas que se nos quedaron grabadas:
- la Sala del Guano, que hasta los años sesenta fue refugio de miles de murciélagos;
- la Sala del Castello (Sala del Castillo), donde las estalagmitas recuerdan torres y murallas de una fortaleza medieval;
- la Sala degli Ortaggi (Sala de las Hortalizas), con concreciones que la imaginación popular ha comparado con verduras;
- la Pagoda, quizá la formación más famosa de la cueva.
Además del recorrido clásico hay experiencias más exigentes: la visita a oscuras con casco y linterna, un itinerario de espeleología amateur de algunas horas y la GeoEsperienza, que lleva a un sector septentrional antes cerrado al público. Las visitas son siempre guiadas y algunas son de temporada: consulta horarios y entradas en la web oficial antes de salir.
Cómo llegar y cuándo ir
Se llega en coche: desde la zona de Paestum se remonta el valle del Calore hacia Ponte Paestum, donde las indicaciones llevan a la entrada. Las cuevas se visitan todo el año, pero en los meses de invierno la apertura es con reserva, así que conviene llamar antes. Dentro la temperatura es fresca y constante: lleva una sudadera, pantalón largo y calzado con suela que agarre, porque el suelo puede estar húmedo.
Te recomendamos combinar la cueva con un paseo por el pueblo de Castelcivita, situado más arriba, y una parada en la cercana Controne, conocida por sus alubias.
En los alrededores
Si te gusta el mundo subterráneo, al otro lado de los Alburni te esperan las Cuevas de Pertosa-Auletta, con el río que se cruza en barca. Remontando el Calore llegas a la naturaleza salvaje de las Gargantas del Calore, mientras que bajando hacia el mar en media hora estás en Paestum y sus templos. Para todo lo demás, empieza por nuestra guía El Cilento: qué hacer y qué ver.
Foto superior (Castelcivita): Liberotag73, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons.
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