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El Vesubio: la historia

Vesuvio cratere

Cada vez que paseamos por el paseo marítimo de Napoli, nuestra mirada acaba siempre allí, en la silueta de dos jorobas del Vesubio. Es el volcán más famoso de Europa y, para quien vive en el golfo, una presencia cotidiana: se le quiere y se le respeta. Te contamos su historia, desde las erupciones que cambiaron el paisaje hasta hoy.

Un volcán dentro de otro volcán

Lo que vemos desde la ciudad no es un único monte. El Vesubio propiamente dicho, el Gran Cono, creció dentro de la caldera de un volcán más antiguo, el Monte Somma, del que queda el amplio recinto al norte. Por eso los geólogos hablan de un "volcán de recinto", y por eso desde Nápoles se ven dos cimas distintas.

El Gran Cono alcanza unos 1281 metros de altura. Desde 1995 toda la zona está protegida por el Parque Nacional del Vesubio, que protege no solo el volcán, sino también los bosques, las coladas de lava y los viñedos que suben por sus laderas.

El año 79 d. C.: la erupción que sepultó Pompeya y Herculano

La erupción más célebre es la del 79 d. C., que sepultó Pompei, Ercolano, Oplontis y Stabia. Conocemos sus detalles gracias a un testigo directo, Plinio el Joven, que describió el suceso en dos cartas al historiador Tácito. Su tío, Plinio el Viejo, comandante de la flota de Miseno, murió precisamente durante las labores de rescate.

De su relato, que habla de una columna de humo y cenizas alzándose en el cielo, procede el término erupción pliniana, que los vulcanólogos siguen usando hoy para indicar las erupciones explosivas de este tipo. Cuando caminamos por las calles de Herculano, sepultada por metros de material volcánico, nos impresionó lo legible que sigue siendo aquel día en las casas y en los objetos que quedaron en su sitio. Te hablamos de ello en Herculano y Pompeya: qué ver.

Del 472 al 1631: siglos de actividad

El Vesubio no se detuvo después del 79. En la erupción del 472 las cenizas llegaron, según las fuentes, hasta Constantinopla. Tras un largo periodo de calma, el despertar más dramático de la Edad Moderna se produjo en la noche del 15 al 16 de diciembre de 1631: los flujos piroclásticos arrasaron los pueblos al pie del volcán, de Torre del Greco a Portici, causando al menos 4000 víctimas.

A partir de ese momento el volcán entró en una fase de actividad casi continua, con erupciones frecuentes durante unos tres siglos. En 1841 Fernando II de Borbón mandó construir en sus laderas el Observatorio Vesubiano, el observatorio vulcanológico más antiguo del mundo, dirigido inicialmente por el físico Macedonio Melloni. La sede histórica alberga hoy un museo con los instrumentos que usaron los científicos a lo largo de más de un siglo y medio.

El siglo XX: las erupciones de 1906 y 1944

La erupción de 1906 fue la mayor del siglo XX: provocó unos 300 muertos y sepultó en gran parte Ottaviano, en la vertiente nororiental.

La última erupción, en cambio, es la de marzo de 1944, en plena Segunda Guerra Mundial, con Nápoles ya ocupada por las tropas aliadas. La fase principal empezó a mediados de marzo y terminó el 29 de marzo. Las coladas de lava alcanzaron San Sebastiano al Vesuvio y Massa di Somma, mientras que la lluvia de cenizas hizo derrumbarse muchos tejados: las víctimas fueron 26. Desde entonces el Vesubio está en una fase de reposo, pero no está ni mucho menos extinguido.

El Vesubio hoy: un volcán vigilado

Hoy el volcán está monitorizado día y noche por el INGV - Observatorio Vesubiano. Alrededor del cráter se extiende la llamada zona roja, que comprende decenas de municipios: para esta zona, el plan de protección civil prevé la evacuación preventiva en caso de reanudación de la actividad. Vivir junto al Vesubio, en definitiva, significa convivir con un gigante dormido.

Subir al cráter sigue siendo una experiencia que te recomendamos. El sendero número 5 del Parque, "Il Gran Cono", lleva hasta el borde del cráter, desde donde la vista abarca todo el golfo, de las islas a la península sorrentina. Nosotros fuimos un día despejado y la vista nos compensó la subida.

Cómo llegar y cuándo ir

La subida al Gran Cono parte de la explanada en altura de la vertiente de Herculano, a la que se llega en coche o con los autobuses lanzadera que salen de las estaciones de la zona. El acceso al cráter es limitado y las entradas deben comprarse con antelación: comprueba horarios y entradas en la web oficial antes de salir, también porque el sendero puede cerrarse por mal tiempo o viento fuerte.

La mejor época es la primavera o el otoño, cuando el aire es más limpio y el calor menos intenso. Lleva calzado de trekking, agua y algo de abrigo: arriba suele soplar el viento.

Alrededores

Después del volcán te sugerimos bajar hacia la costa y visitar las excavaciones: encontrarás nuestros consejos en Herculano y Pompeya: qué ver y en las excavaciones de Oplontis. Los aficionados al vino no pueden perderse los tintos y blancos nacidos sobre la lava, que contamos en Vesuvio DOC y Catalanesca del Monte Somma IGT. Para el paseo entre las villas borbónicas al pie del volcán, lee la Milla de Oro: el lujo y la elegancia de las villas del siglo XVIII, y para organizar el resto del viaje empieza por nuestra guía Nápoles y alrededores.

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