
Hay museos que se visitan por las obras de arte y otros que se visitan por los recuerdos. El pequeño museo dedicado al juguete pobre, en el término de Montano Antilia, pertenece a la segunda categoría: nos pusimos a buscar información sobre este lugar porque cuenta un Cilento que no aparece en las postales, el de los niños que se fabricaban ellos mismos sus juegos.
Dónde está
El Museo del Juguete Pobre se encuentra en Massicelle, una de las dos pedanías de Montano Antilia junto con Abatemarco. Massicelle es un pequeño núcleo situado a unos 390 metros de altitud en el sur del Cilento, dentro del Parque Nacional del Cilento, Vallo di Diano y Alburni. El pueblo está dividido en varios caseríos y su patrona es Santa Irene, a la que está dedicada la iglesia principal de Santa Maria Lauretana, que data de 1478.
Os decimos enseguida algo importante: la información disponible sobre este museo es escasa y no siempre está actualizada. Las fichas que lo describen indican 1999 como año de creación, pero no hemos encontrado una web oficial con horarios y condiciones de acceso. Por eso os recomendamos contactar antes con el Ayuntamiento de Montano Antilia o con la Pro Loco para comprobar que el museo está abierto y se puede visitar.
Qué se entiende por juguete pobre
El «juguete pobre» es el que se construía con lo que había en casa o en el campo: un trozo de madera, un retal de tela, un cordel, una caña, un tapón. Antes de los juguetes industriales, en los pueblos del interior los niños, a menudo con ayuda de los adultos, se fabricaban ellos mismos peonzas, muñecas de trapo, carritos y tirachinas. Eran objetos sencillos, pero que exigían habilidad manual e imaginación.
Según las descripciones disponibles, el museo expone precisamente esto: objetos originales usados como juguetes y reconstrucciones de juegos del pasado, hechos con materiales humildes como la madera y el cordel. La idea de fondo, que nos gusta mucho, es poner en valor la creatividad y la imaginación de los niños de antes, más que el valor material de los objetos.
Un museo nacido con las escuelas
Un aspecto que nos llamó la atención es su vínculo con el mundo escolar. El museo nació en colaboración con los centros educativos de la zona y tiene una fuerte vocación didáctica: más que una colección para mirar tras un cristal, está pensado como un lugar donde los chicos pueden descubrir, y quizá probar, los juegos de sus abuelos.
Ligado a esta experiencia hay un festival internacional dedicado a los juegos y juguetes tradicionales, que se celebra en Massicelle e implica a alumnos de primaria y secundaria en competiciones con los juegos de antes, de la peonza a los juegos de calle. Es un evento periódico: si os interesa, informaos en el Ayuntamiento sobre las fechas en que se celebra.
Por qué merece la pena pasar
No esperéis un gran museo: se trata de una realidad pequeña y ligada a la comunidad local. Precisamente por eso, en nuestra opinión, es una parada interesante para quien viaja con niños o para quien quiere conocer el lado más íntimo de los pueblos del Cilento. Ante objetos tan sencillos sale de forma natural contar a los más pequeños cómo se jugaba antes, y quizá intentar construir juntos una peonza al volver a casa.
Una visita a Massicelle se puede combinar con una vuelta por la cabecera municipal, Montano Antilia, que se alza a los pies del Monte Antilia. El pueblo tiene un lugar en la historia del Risorgimento: de aquí partieron los levantamientos del Cilento de 1828, ligados a la sociedad secreta de los Filadelfi. En el casco antiguo se encuentran la iglesia de la SS. Annunziata, con frescos del siglo XVIII, y varias capillas.
Cómo llegar y cuándo ir
A Massicelle se llega en coche por la SP430, que une la zona con los principales núcleos de la provincia. La estación de tren más cercana es la de Centola, a unos 11 kilómetros, aunque desde allí conviene seguir en coche. El mejor periodo para visitar la zona va de la primavera al otoño, cuando se pueden combinar el interior y el mar. Antes de salir, contactad con el Ayuntamiento para saber si el museo está abierto y cuándo: comprobad horarios y condiciones de visita antes de poneros en camino.
En los alrededores
Para organizar vuestro viaje por la zona, empezad por nuestra guía El Cilento: qué hacer y qué ver. Si viajáis con niños y buscáis más ideas, echad un vistazo a Divertirse con niños en Salerno. El mar está cerca: a pocos kilómetros os espera Palinuro y el Arco Natural y, más al sur, La Bahía de los Infreschi. Para conocer aún mejor la cultura de estas tierras os recomendamos Tradiciones del Cilento y Los oficios ambulantes del Cilento.
Foto superior (Montano Antilia): Original on it.wp: Sto4obar / uploader on commons : Локомотив, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
