El puente de Todos los Santos en Castelcivita, pueblo del Parque Nacional del Cilento famoso por sus grutas, está dedicado a la patata de montaña, cultivada en altura en las laderas de los Alburni y apreciada por su sabor y textura.
En el casco antiguo los puestos la sirven de todas las formas: al horno y frita, en ñoquis, en pasteles y timbales, con quesos y embutidos de la zona. Las plazas acogen artesanía y música popular. La entrada es libre.
Nuestro consejo: llegad por la mañana para visitar las Grutas de Castelcivita, de las más extensas del sur de Italia, y subid luego al pueblo para comer o cenar.
