A mediados de octubre el pequeño pueblo de Cassano Irpino, en la Alta Irpinia, celebra las castañas de sus bosques con tres días de fiesta en el casco antiguo. Os la recomendamos como parada otoñal en el valle del Calore, quizá junto con la cercana Montella.
En los puestos hay castañas asadas, sopas y platos campesinos con castañas, además de dulces como troncos y tartas. El programa incluye música popular itinerante por las calles y visitas guiadas al pueblo y a sus manantiales, que desde hace más de un siglo abastecen el gran acueducto de Apulia. La entrada es libre.
Nuestro consejo: llegad por la tarde, haced la visita guiada con luz de día y quedaos por la noche, cuando los braseros de castañas calientan las plazas.
