En Sorrento el último día del año tiene un protagonista curioso: el Ciuccio di Fuoco, un burrito cargado de fuegos artificiales que representa el año que se va. Según los mayores del lugar, la costumbre nació en los años cincuenta entre los obreros de una carpintería cercana a la actual piazza Veniero, que arrastraban hasta la piazza Tasso un burro hecho con restos del taller.

Hoy el cortejo, con músicos y grupos folclóricos, llega a última hora de la tarde a la piazza Tasso, donde se enciende el burro entre aplausos y estallidos: quemarlo significa dejar atrás lo malo. Ya de madrugada llegan los fuegos artificiales sobre el mar, en Marina Piccola, y la fiesta en la plaza.

El programa de 2026 aún no se ha publicado. Os aconsejamos llegar a la plaza con algo de antelación para coger buen sitio.