Desde 1987 el pueblo natal del Padre Pío se convierte durante tres noches en un pequeño Belén. Más de 300 figurantes llenan las callejuelas del Rione Castello, el barrio antiguo donde el santo pasó su infancia y sus primeros años de sacerdocio: pastores con sus animales, artesanos en sus talleres, los Reyes Magos y los soldados de Herodes.

El recorrido, iluminado con antorchas, dura cerca de una hora y termina, de forma muy emotiva, en la planta baja de la casa natal del Padre Pío. Por el camino se pueden probar zeppole fritas al momento.

Os recomendamos reservar en la web oficial en cuanto se abra la venta y llegar con antelación: esas noches Pietrelcina recibe a miles de visitantes.